Vivimos conectados todo el tiempo.
Respondemos mensajes, revisamos notificaciones, atendemos pendientes, y sin darnos cuenta, el trabajo se va con nosotros a todos lados.
Pero hay algo que pocas veces cuestionamos: estar conectados no es lo mismo que estar presentes.
En este episodio de Memoverso, reflexiono sobre lahiperconectividad, la sensación constante de urgencia y ese desgaste silencioso que se parece cada vez más al burnout.
Porque tal vez el problema no es cuánto trabajamos, sino que nunca dejamos de estar disponibles.




